Qué es

El melasma es una enfermedad que produce unas manchas simétricas principalmente en la cara (frente, mejillas o labio superior). Se produce debido al aumento de melanina a nivel de la epidermis o la dermis.

Causas

La predisposición personal y hereditaria a padecer esta enfermedad es una de las causas principales.
También existen factores desencadenantes como la exposición solar y otros relacionados con los cambios hormonales, como el uso de anticonceptivos orales, el embarazo o los problemas de tiroides.

Síntomas

Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Manchas marrones en la frente, las mejillas o el labio superior.
  • Manchas uniformes con bordes difusos.
  • Estas manchas no presentan costras. 

Prevención

Una de las medidas principales para prevenir esta enfermedad es evitar las exposiciones solares intensas.

La prevención del melasma se basa en evitar, en la medida de lo posible, los factores que pueden resultar desencadenantes para la enfermedad, como son las exposiciones solares intensas o el uso de anticonceptivos orales.

Tipos

Los tipos de melasma son dos:

  • Melasma epidérmico: en esta forma de la enfermedad la melanina se deposita en la capa más superficial de la piel.
  • Melasma dérmico: es más profundo.

El Dr Londoño explica que “estos tipos de melasma pueden diferenciarse mediante la exploración con luz de Wood, con la que el melasma superficial se acentúa y el profundo se atenúa”.

Diagnóstico

El diagnóstico debe realizarlo el médico. Puede utilizar un dermatoscopio y luz de Wood para diferenciar estas manchas de otras que podrían ser tumores o precancerosas y para comprobar su profundidad.

Tratamientos

El Dr Ricardo Londoño, MD. ,explica que deben utilizarse tratamientos despigmentantes junto con “peelings” químicos y láser. Sin embargo, recuerda que estas cremas contienen principios activos como hidroquinona, tretinoina o corticoides y que sólo deben usarse bajo indicación y control médico ya que su uso por parte de esteticistas o incluso casero pueden tener graves consecuencias irreversibles.

Esta es una condición muy frecuente en nuestro medio por el tipo de piel (morena) tan común entre nosotros.

La coloración oscura en la cara se presenta con mayor frecuencia en mujeres aunque no es exclusivo de ellas. Las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) favorecen su aparición.

 Es por esto que, muchas veces, el melasma aparece durante el embarazo (cloasma), durante el uso de pastillas anticonceptivas o de la terapia de reemplazo hormonal en la menopausia.

Para que se presente el melasma es indispensable la exposición (así parezca poca) a los rayos solares, y por tanto,  para mejorar es necesario el uso de protectores solares que bloqueen los rayos ultravioleta A y B.

Las manchas suelen ser de color café uniforme y pueden aparecer en cualquier parte de cara o cuello, siendo más frecuentes en la frente, sobre las cejas, en mejillas, nariz y piel del labio superior (“zona del bigote”). Las lesiones son asintomáticas.

Existen muchísimos productos dermatológicos y de libre venta para tratar esta condición, están fabricados con la mezcla de diferentes sustancias químicas, no todas ellas apropiadas para todos los pacientes, incluso algunas pueden tener efectos no deseables en ciertas personas o ser riesgosas en el embarazo. Por esto es tan importante que el producto que vaya a usar sea formulado después de una adecuada valoración.

Cuando haya mejorado no quiere decir que se ha curado, realmente si usted se mancha fácil, siempre será así y no es raro que las manchas vuelvan a aparecer. El sol siempre será un factor desencadenante y el protector solar su mejor amigo.

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