El acné es una enfermedad que afecta los folículos pilo-sebáceos (“poros”) en la que se produce una alteración de su funcionamiento.

El acné es un proceso muy frecuente y, junto a la posibilidad de producir molestias, ocasiona una evidente repercusión a la imagen físico y en la autoestima personal. El acné suele observarse  en adolescentes e individuos jóvenes aunque, en ocasiones, también puede presentarse en recién nacidos y adultos. Las lesiones de acné suelen localizarse sobre todo en la cara y pueden extenderse al cuello, escote y espalda.

Causas

Algunas causas que pueden facilitar la aparición de lesiones de acné son factores hormonales, el uso  de productos   cosméticos no adecuados, la aplicación de cremas de cortisona y determinados medicamentos.

Tipos de lesiones

En el acné pueden observarse diferentes tipos de lesiones. En primer lugar, existe una oclusión del folículo- pilo-sebáceo (“poro”), lo que da lugar a una retención de la secreción sebácea. Es cuando aparecen los denominados comedones abiertos y cerrados: las denominadas “espinillas negras” y “espinillas blancas”. Estas lesiones pueden desarrollar cambios inflamatorios en forma de enrojecimiento, aumento del tamaño de las lesiones y aparición de pus.

En algunos casos graves de acné, pueden aparecer lesiones nodulares y quistes por debajo de la piel que pueden resolverse dejando cicatrices antiestéticas.

Tratamiento

El tratamiento del acné suele estar condicionado según el tipo de lesiones que predominan. En cualquier caso será esencial mantener una limpieza frecuente (una o dos veces al día) con un jabón apropiado para pieles grasas. También es importante no tocar ni “manipular” las lesiones ya que puede aumentar la inflamación y facilitar la aparición de cicatrices. Si se utilizan habitualmente cremas hidratantes, protectores solares, maquillajes u otros productos cosméticos siempre deben usarse aquellos que no empeoren el acné: Pueden identificarse ya que suelen especificar que son “no comedogénicos” o   “libres de grasas (oil-free)”. Con respecto a la dieta, no existen pruebas concluyentes de que la alimentación pueda afectar el acné. Si el médico lo considera necesario, aparte de la higiene puede recomendar aplicar algún tipo de tratamiento tanto tópico como oral.

Si existen muchas lesiones y con signos inflamatorios, el Dr Ricardo Londoño puede indicar tratamiento por vía oral, y combinarse con los tratamientos tópicos.

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